Hay cuerpos que llevan años pidiendo permiso para descansar
La tensión crónica se normaliza tanto que muchas personas olvidan cómo se siente soltar de verdad.
Olvidan cómo se siente respirar sin restricción.
Dormir sin vigilancia.
Estar sin sostener.
El cuerpo lleva años pidiendo algo muy simple:
Permiso para dejar de luchar.
Pero como nadie se lo da, sigue.
Si algo de lo que has leído te resuena, escríbeme.
Escríbeme →