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Sistema nervioso

Del alivio a la expansión: tu cuerpo es adicto a la crisis

El cuerpo se acostumbra a estar en ese sistema de crisis, tensión, sesión, alivio. Se convierte en un bucle. Vas al fisio, te alivia, vuelves a tensarte, vuelves al fisio. El alivio se siente bien, pero no cambia nada. Solo reinicia el contador.

Cuando cambiamos eso, el ciclo se transforma: regulación, tratamiento, regulación, expansión. Ya no es sobrevivir y descansar. Es estar bien y crecer desde ahí.

La diferencia entre alivio y expansión

El alivio es volver al punto cero. La expansión es ir más allá del punto cero. El alivio te devuelve a donde estabas antes de la crisis. La expansión te lleva a un lugar donde no habías estado.

El problema es que muchos cuerpos no conocen la expansión. Solo conocen la oscilación entre crisis y alivio. Y confunden el alivio con estar bien. Pero estar bien de verdad no se siente como “ya no me duele”. Se siente como “hay más espacio”.

La barista

Estaba recién con Alicia. Empezando una relación nueva, en un momento de expansión real. Fui a un café. Le sonreí a la barista. No hice nada especial. Simplemente estaba bien, desde mi eje, y eso se transmitió.

La mujer se derrumbó. Se puso a llorar. Días después me escribió. Me dijo que mi energía le había dado la fuerza para denunciar a su marido, que la maltrataba. Juicio rápido en tres días. Se fue a Canadá.

Simplemente por estar ahí. Sin cambiar nada. Sin decir nada. Sin forzar nada. Eso es lo que pasa cuando alguien está en expansión y no en alivio. No necesitas hacer. Solo estar.

El zahorí

Yo soy como un zahorí. Trabajo con el péndulo y lo que ayudo es a encontrar el eje para que la luz aparezca. No pongo la luz. No la genero. Solo ayudo a quitar lo que la tapa.

Cuando dejas de buscar alivio y empiezas a buscar expansión, el cuerpo cambia de paradigma. Ya no gestiona crisis. Crece. Y desde ese crecimiento, todo lo que tocas se transforma. Sin esfuerzo. Sin intención. Solo con presencia.

Si llevas años en el ciclo de crisis y alivio, podemos romperlo juntos.

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