← Blog
Manifiesto

El cuerpo siempre intenta protegerte

Incluso los patrones más destructivos empezaron como estrategias de supervivencia.

La rigidez protegió algo frágil. La tensión sostuvo algo que se estaba cayendo. La hipervigilancia mantuvo segura a una persona en un entorno inseguro. La desconexión evitó un dolor que era demasiado grande.

Todo eso fue inteligente en su momento.

El problema es que el cuerpo no siempre actualiza sus estrategias.

Y lo que te protegió a los diez años puede estar limitándote a los cuarenta.

No porque el cuerpo sea estúpido.

Porque nunca recibió la señal de que ya podía dejar de proteger.

Si algo de lo que has leído te resuena, escríbeme.

Escríbeme →