El topo: el mecanismo mental que bloquea tu cuerpo
Will Chung lo llamaba “el topo.” Ese mecanismo de la mente que aparece justo cuando el cuerpo está a punto de tener una experiencia genuina. Analiza antes de recibir. Juzga antes de sentir. Dice: “espera, déjame entender esto primero.”
Y en ese momento, la experiencia se pierde.
No puedes sentir y analizar al mismo tiempo
Son circuitos diferentes. Cuando uno se activa, el otro se apaga. La percepción sensorial directa y el análisis cognitivo compiten por los mismos recursos. Si tu mente está ocupada intentando entender lo que pasa, tu cuerpo no puede procesar lo que está recibiendo.
Rubén Torres, galerista en Barcelona, lo expresó así:
“Para definir las sesiones y los resultados que se consiguen con Ferran se deberían crear nuevos términos. No sé muy bien lo que hace, pero funciona. Incluso siendo una persona muy racional, los resultados aparecen tanto a nivel físico como emocional. Muy recomendable en caso de bloqueos físicos, emocionales o laborales.”— Rubén Torres, Galerista, Barcelona
“Incluso siendo una persona muy racional.” Ahí está. El topo estaba ahí, pero Rubén dejó que se sentara. No lo suprimió. Simplemente no le dio el micrófono.
El topo no es el enemigo
Es una estrategia de supervivencia. El sistema nervioso desarrolló esa capacidad de análisis rápido para protegerte. En un entorno de peligro, analizar antes de actuar te salva la vida. Pero en trabajo corporal, ese mismo mecanismo se convierte en el mayor obstáculo para el cambio.
Ester Subirà, profesora en Lluçà, lo vivió desde el otro lado:
“No puedo explicar exactamente qué hace Ferran, pero después de sus sesiones mi cuerpo y mi mente se sienten completamente diferentes.”— Ester Subirà, Profesora, Lluçà (Barcelona)
No necesitó explicarlo para recibirlo. Esa es la clave.
Quién cambia más rápido
Las personas que cambian más rápido no son las más inteligentes. Son las que aprenden a dejar que el topo se siente. No suprimirlo, que eso es otra forma de control. Simplemente no darle el micrófono cada vez que aparece.
No es fácil. Toda nuestra cultura premia la comprensión intelectual. “Si lo entiendo, lo controlo. Si lo controlo, estoy seguro.” Pero el cuerpo no funciona así. El cuerpo cambia a través de la experiencia, no del análisis.
La próxima vez que tu mente quiera entender antes de sentir, observa ese impulso. Ese es el topo. Y lo único que necesita es que no le des el escenario entero.
Si reconoces este patrón en ti, escríbeme. Es más común de lo que piensas, y es completamente abordable.
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