Tu sistema nervioso escucha todo
Luz.
Tono de voz.
Velocidad.
Tensión ambiental.
Ritmo.
Presión.
Espacio.
Temperatura.
Tu cuerpo registra constantemente señales de seguridad o amenaza.
Mucho antes de que seas consciente de lo que está pasando.
Por eso un espacio puede relajarte sin saber por qué. Y una persona puede tensarte antes de que abra la boca.
El sistema nervioso no espera a que pienses.
Lee el entorno y responde.
Todo el tiempo.
Si algo de lo que has leído te resuena, escríbeme.
Escríbeme →